A 31 años de la intervención original, las egresadas de la Carrera de Arquitectura, organizadas por la Coordinación de Cultura, se reencontraron para re-pintar este símbolo icónico en el piso central del Ágora. 

Con la premisa «¿Quién pintó el Modulor?» el Ágora de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA-UNA) se convirtió en el escenario de un emotivo reencuentro con la historia. Egresadas, estudiantes y miembros de la comunidad de la carrera de Arquitectura y Urbanismo se unieron con un propósito común: volver a pintar un símbolo que está grabado en el ADN de la institución: el icónico Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci.

El proyecto nació gracias a la iniciativa de la Prof. Arq. Rocío Ortega, quien al notar que la pintura original estaba perdiendo por completo su color debido al paso del tiempo, decidió ponerse en acción. Contactó a aquellas alumnas, hoy ya destacadas egresadas, quienes habían formado parte de la historia de la intervención original para convocarlas a este significativo repintado.

El entusiasmo fue tal que la comunidad se organizó en todos los detalles, mandando a confeccionar remeras temáticas exclusivas para el evento, lo que sumó una dosis extra de pertenencia a una jornada llena de memorias, reencuentros y orgullo.

Un puente entre el pasado, el presente y el futuro

Para comprender la trascendencia de este ícono, hay que remontarse a sus inicios. La intervención original se llevó a cabo hace 31 años, en agosto de 1995, en el marco de una intensa protesta estudiantil donde buscaban la actualización de la malla curricular y una transparencia administrativa para reivindicar la imagen de la facultad. 

En medio de la tensión y la incertidumbre de aquel momento difícil, los estudiantes decidieron realizar esta figura en el piso del ágora como una actividad para mantenerse unidos, fortalecer la identidad colectiva y canalizar la lucha a través del arte y la arquitectura.

El movimiento estudiantil iniciado en Arquitectura cobró fuerza en varias otras facultades, generando un movimiento universitario que logró el cambio de Estatuto de la UNA, y la actualización de la Ley de Universidades.

Según adelantó la Prof. Arq. Rocío Ortega, este emotivo tributo a la historia colectiva de la FADA-UNA está lejos de terminar, ya que se está planificando la próxima actividad de la comunidad: re-pintar el Modulor de Le Corbusier, (la figura que acompaña al actual Hombre de Vitruvio a un costado del ágora).

Complemento académico: Charla magistral en el Taller A

Para cerrar esta jornada, las actividades se trasladaron al Taller A a las 18:00 h, donde se desarrolló la Conferencia Magistral «La antropometría en la historia de la arquitectura», a cargo del Dr. Arq. Alban Martínez Gueyraud.

Fue una enriquecedora experiencia para toda la comunidad académica, en la que se exploró a fondo la relación entre las proporciones humanas y la arquitectura a lo largo del tiempo, conectando de forma impecable el significado del Hombre de Vitruvio con la teoría arquitectónica.

Un legado institucional que trasciende

Tanto el repintado como la conferencia magistral contaron con el respaldo oficial de las autoridades, siendo Declarados de Interés Académico (Res. N.º 774 – C.D. FADA) y enmarcados en el programa institucional Asu 500.

Desde la FADA-UNA extendemos un especial agradecimiento a la Coordinación de Cultura, así como a cada egresada, estudiante, docente y a todos quienes que hizo posible este encuentro.

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