En el marco del programa de movilidad internacional Erasmus+, el Dr. José Luis Lozano Jiménez desarrolló una agenda académica y artística en la facultad, que incluyó la realización del taller «El collage digital como medio para la transferencia pictórica» y la exposición de la obra inmersiva «NO EXIT». A través de estas propuestas, el especialista analizó los procesos creativos y compartió sus reflexiones tras su paso por la FADA.
La Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción (FADA-UNA), a través del Instituto Superior de Arte “Dra. Olga Blinder” (ISA), recibió la visita del docente, investigador y artista español. Esta estancia académica, propiciada por el programa Erasmus+, generó un valioso espacio de intercambio cultural, experimentación y reflexión, permitiendo conocer en detalle la experiencia, los procesos de sus actividades y el balance final del académico tras su paso por Asunción.
Durante su estancia, el Dr. Lozano Jiménez tuvo la oportunidad de desarrollar dos actividades principales desde una misma manera de entender el arte como una herramienta de investigación, experimentación y reflexión crítica sobre la realidad contemporánea. Para este propósito, se implementaron herramientas en las que se ha estado trabajando en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada dentro del FabLab Imagen (el Laboratorio de Imagen de dicha institución), el cual permite el uso de recursos digitales aplicados a la práctica pictórica.
Uno de los proyectos centrales fue el taller «El collage digital como medio para la transferencia pictórica», una propuesta dirigida especialmente a los estudiantes de la facultad. A lo largo de dos jornadas intensivas, los participantes trabajaron sobre la apropiación, transformación y resignificación de imágenes procedentes de la cultura visual contemporánea. La dinámica tomó al collage digital como la herramienta base para la construcción de nuevos discursos visuales, explorando posteriormente cómo trasladar dichas producciones al plano material sobre soportes diversos como madera, cartulina, tela y acetato.
El taller combinó de manera estratégica los procesos digitales con los manuales. En una primera etapa, se utilizaron herramientas de edición como Adobe Photoshop para construir y modificar las imágenes. Posteriormente, estas piezas fueron impresas en láser y transferidas al plano físico mediante diferentes técnicas operadas con acetona, cola blanca y acetatos.
Según los objetivos planteados por el docente, la intención no se limitaba a la enseñanza de una serie de procedimientos técnicos aislados. El propósito de la experiencia radicaba en demostrar cómo cada decisión formal modifica sustancialmente el significado de una imagen, y de qué manera los procesos materiales pueden transformarse en una parte esencial del discurso artístico. Ante un mundo saturado de imágenes que se consumen de forma inmediata, el taller propuso a los estudiantes el ejercicio de detenerse, apropiarse de ellas, desmontarlas y reconstruirlas para dar paso a nuevas narraciones personales.
El expositor destacó que uno de los aspectos más gratificantes de las jornadas fue la extraordinaria implicación de los alumnos, quienes transformaron el aula en un auténtico laboratorio de experimentación. El encuentro propició un ambiente de trabajo altamente participativo en el que se compartieron ideas, se resolvieron problemas técnicos de manera conjunta y se descubrieron las amplias posibilidades expresivas que ofrecen estos procedimientos.
Cada propuesta resultó única, reflejando de forma directa los intereses y la sensibilidad de cada participante. Más allá del aprendizaje técnico, el taller se consolidó como un espacio de debate en torno a la imagen contemporánea, la apropiación, la memoria visual y los procesos de creación artística. Para Dr. Lozano, el entusiasmo, la curiosidad y la capacidad creativa del estudiantado constituyó una de las mayores satisfacciones de su labor docente en la institución.
Como complemento de la agenda académica, el Dr. Lozano presentó la instalación «NO EXIT «, una obra concebida específicamente para la sala de exposiciones del auditorio de la FADA. La propuesta buscó transformar el espacio en una experiencia inmersiva a través de la cual el visitante pudiera atravesar una reflexión tanto física como emocional sobre las fronteras contemporáneas, la exclusión y la violencia que ejercen determinadas políticas migratorias.
Conceptualmente, la obra toma como punto de partida el Cuarto Dorado de la Alhambra, sitio histórico donde los sultanes nazaríes impartían justicia bajo la representación del poder soberano. En «NO EXIT «, dicha referencia histórica es reinterpretada desde una postura plenamente crítica: el oro abandona su significado tradicional de riqueza y autoridad para ser construido mediante mantas térmicas de rescate, un elemento directamente asociado a las crisis migratorias y a las personas que han perdido casi todo en su intento por sobrevivir. Este brillo dorado genera una contradicción constante en el espectador, confrontando la apariencia del lujo con la crudeza de la vulnerabilidad humana.
Asimismo, sobre las paredes de la sala se dispuso el uso de la concertina, convirtiendo el recinto en una arquitectura del confinamiento. Más que funcionar como una simple barrera física, este elemento se presenta como un dispositivo de exclusión que simboliza la violencia ejercida por múltiples fronteras en la actualidad. Con esto se plantea una profunda reflexión sobre cómo las fronteras han dejado de ser meras líneas geográficas para constituirse en mecanismos de control, desigualdad y exclusión.
Por otra parte, el título «NO EXIT » hace una referencia directa a la célebre obra teatral Huis Clos (1944) de Jean-Paul Sartre, en la cual el encierro se plantea como una condición existencial. En el marco de esta instalación, dicha premisa adquiere una dimensión marcadamente política: el espacio cerrado no simboliza un infierno metafísico, sino un escenario construido por decisiones humanas que transforman la arquitectura en un punto donde conviven la protección y la violencia, la hospitalidad y el rechazo.
La meta del artista no consistía en representar una frontera geográfica específica, sino en lograr que el propio visitante experimentara esa tensión interna y se sintiera interpelado por una de las grandes crisis humanitarias de nuestro tiempo.
Al concluir sus actividades, el Dr. José Luis Lozano Jiménez expresó su más sincero agradecimiento a toda la comunidad de la FADA por la calidez brindada durante las semanas de su estadía, especialmente a César Centurión y Lia Colombino por estar pendientes en todo el desarrollo de su estancia, y al estudiante Jasy Rolon por su ayuda en el montaje de la exposición y colaboración.
El docente enfatizó la profunda satisfacción de haber compartido conocimientos, vivencias e inquietudes a través del lenguaje del arte.
Del mismo modo, manifestó su convicción de que este tipo de intercambios contribuye decididamente a fortalecer los lazos institucionales entre la Universidad Nacional de Asunción y la Universidad de Granada, proyectando que esta visita sea el inicio de nuevas y fructíferas colaboraciones académicas y artísticas entre ambas entidades. Para el catedrático, representó un verdadero honor formar parte de la vida institucional de la FADA durante este periodo.
Esta importante visita refuerza el compromiso de la FADA-UNA y del Instituto Superior de Arte “Dra. Olga Blinder” con la internacionalización del conocimiento, la cooperación académica interinstitucional y la promoción de un arte impregnado de pensamiento crítico, orientado a abrir debates necesarios sobre las problemáticas sociales de nuestro tiempo.
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